No es el más caro y quizás tampoco tan impresionante si lo comparamos con los $20 millones que costó el comercial de Chanel interpretado por NIcole Kidman, pero aun así este comercial de la cerveza Carlton costó casi $2 millones y contó con la participación de 500 actores. ¿La razón? Una coreografía extraordinaria en la que los intérpretes, visto desde arriba, emulan un vaso de cerveza y una persona tomándola y llegándole hasta el estómago. Digno de ver.