El “Aislador” fue diseñado en 1925 por Hugo Gernsback y funcionaba como una capucha que cubría totalmente la cabeza, eliminando por completo toda entrada de sonido y permitiendo únicamente la visión de una línea de texto a la vez, como manera de mejorar la concentración. Para poder respirar, contaba con un tubo y requería una botella de oxígeno.

Me pregunto por qué no habrá triunfado está extraordinaria y práctica idea.