Son las siete de la mañana y las puertas de Foxconn abren para dar acceso al campus y factoría, ubica al sur de China. Aproximadamente, un cuarto de millón de personas trabaja aquí, cuya edad media está entre los 18 y 25 años. El 99 por cierto de ellos son trabajadores inmigrantes que han cruzado China con la idea de ganar dinero para enviárselo a sus familias. Comienzan ganando $14 y en dos años pueden duplicar su salario. Aunque dicen que el trabajo allí es aburrido, cada día se presentan alrededor de 500 personas solicitando un puesto. A diferencia de otras factorías en China, en esta ofrecen la posibilidad de hacer ejercicio e incluso un campo de deportes.