Este grupo de personas estaba harto de un ladrón que, varias noches, había conseguido robar bicicletas sin ser descubierto. Finalmente decidieron tenderle una trampa y, cuando apareció de nuevo, estaban listos para recibirle con ametralladoras que lanzan bolas de pintura y con gases lacrimógenos. Bien hecho. Seguro que luego se lo piensa dos veces antes de volver a robar. El video es un poco largo, pero muy interesante.