El artista argentino Leandro Erlich creó esta “falsa piscina” (o pileta, o alberca, o como quiera que la llamen en tu país), para el 21st Century Museum of Contemporary Art en Kanazawa, Japón. Leandro colocó dos cristales acrílicos transparentes separados unos 30 centímetros y rellenó el espacio con agua, para dar el aspecto realista de una piscina.