A DDB Auckland se le ocurrió esta graciosa idea, aunque quizás no tan eficaz como se presume en la imagen, mediante la cual se colocaron planchas metálicas en bancos de parques, centros comerciales, etc… El objetivo era que, al sentarse en ellas, las marcas del mensaje quedaran “impresas” en la piel y funcionaran como mensaje publicitario.La compañía es Superette, una boutique.

De nuevo, muy interesante en la teoría, probablemente poco práctico en la realidad.


Vía Copyranter